¿CUÁLES SON LOS EFECTOS DE UNA MALA COMUNICACIÓN ENTRE EL PROFESIONAL DE SALUD Y EL PACIENTE?

22.12.2022

            La comunicación efectiva entre médico-paciente es considerada esencial en la práctica médica. A través de una buena comunicación se logra, no solo poder brindar un diagnóstico y tratamiento adecuado, sino que también permite que los pacientes se sientan más tranquilos y motivados a mejorar. La comunicación no solo puede darse a través del habla sino que uno puede expresarse a través de diferentes gestos o acciones, como por ejemplo, a través del tacto, cuando es necesario, durante la consulta médica, práctica que poco a poco parece estar perdiéndose (Horton, 2019).

            Es importante que los estudiantes de ciencias de la salud desde su formación puedan desarrollar y potenciar este tipo de habilidades blandas o socioemocionales para que en un futuro puedan hacerle frente con éxito a la vida profesional y laboral, además de contribuir a su desarrollo personal y al logro de su vocación. Un aspecto importante durante el aprendizaje es conocer, no solo los beneficios que trae una buena comunicación con el paciente, con los colegas y demás, sino también los efectos negativos que puede causar si no se practica correctamente, esto influirá, en parte, a la motivación para lograr lo positivo. Entonces en este ensayo nos preguntamos ¿Cuál puede ser el efecto de la incomunicación o la mala comunicación en los servicios de salud?

            El conocer y estar al tanto de la calidad de la salud de la población es esencial ya que sirve como la base sobre la que trabajamos y orientamos nuestro servicio. Es la situación actual y el panorama real por el que atraviesa la población, y el cuál nos hemos comprometido a mejorar, además de que sirve como base para el diseño e implementación de estrategias. Es por ello que en cada institución que brinda servicios en salud, por más pequeña que sea, debe conocer la realidad en salud que vive su comunidad, su distrito, su región o el país entero para así trabajar por ello. Ahora bien, ¿cómo podemos informarnos sobre la calidad de salud de la población? Podemos apoyarnos de las estadísticas nacionales o locales, así como también de las que las instituciones en salud manejan, pero existe una manera de conocer esta realidad día con día, esta se logra a través de la comunicación con los diversos pacientes que diariamente recorren los centros médicos, y a través de una buena recopilación de sus dolencias, padecimientos y estado; como ven la comunicación sigue jugando su fundamental papel.

           La incomunicación o una mala comunicación se puede dar por diferentes causas, De Dios Lorente & Jiménez Arias (2009) enumeran más de 15 elementos que afectan la comunicación entre pacientes, familiares y trabajadores de la salud, entre los principales están: el no dedicar el tiempo necesario a la comunicación con el paciente; no fomentar el respeto y la confianza mutuos; no escuchar; no reconocer al paciente y sus familiares como la fuente más importante de información; no diseñar adecuadamente el mensaje y propiciar su mala transmisión; no identificar las necesidades de pacientes - familiares ni proporcionarles vías ni mecanismos para resolver sus problemas o exigencias mediatas o inmediatas; deficiencias lingüísticas y culturales que llevan al paciente a no exponer sus dudas; no comprender ni respetar los valores de pacientes - familiares y viceversa; falta de empatía, olvido y temor; burocratización en el ejercicio profesional; entre otros.

          El profesional de la salud tiene que estar preparado para poder brindar un servicio de calidad y evitar cometer este tipo de acciones que no generan ningún tipo de beneficio, ni para ellos ni para los pacientes. Hoy en día con la saturación de consultas en los servicios de salud y la cantidad de pacientes que llegan día a día a los centros médicos, una de las principales causas que es reconocida por muchos especialistas para la mala relación y deficiente comunicación es la falta de tiempo del médico (Tena Tamayo, 2002). Entonces la responsabilidad de esta relación no recae solo en el profesional de salud sino que se debe también ver que está sucediendo en el sistema de salud y las deficiencias de este que influyen en la práctica médica.

         Es sustancial que la comunicación se dé de forma eficaz ya que puede tener diferentes efectos negativos. En el ámbito de los servicios sanitarios, cuando la comunicación es mala, apresurada e impersonal generan diferentes consecuencias como la insatisfacción de los pacientes quienes llegan a percibir el ambiente hospitalario como un estresor, lo que influye luego en su recuperación y restablecimiento de su salud; se menciona también que entre un 30 y 50% de los pacientes no muestran adhesión al tratamiento a causa de una deficiente comunicación con el profesional sanitario; la falta de información sobre los procesos de enfermedad provoca un retraso en la búsqueda de tratamiento y un agravamiento de dichos procesos; y se podría agregar a esto que un diagnóstico y tratamiento erróneo puede ser considerado como negligencia lo que podría traer consecuencias legales para los profesionales e instituciones de la salud ( Gil et al., 1991 citado en León Rubio et al., s. f.).

          A modo de conclusión, se ha evidenciado el fundamental papel que cumple la comunicación en las ciencias de la salud, cuando se da de forma eficaz trae numerosos beneficios para el paciente y para los profesionales de la salud, influye en la mejora de la salud de los pacientes y con ello a la mejora de la calidad de salud de la población. No se puede pretender mejorar el panorama en salud si es que no se conoce cuál es, así como también conocer los efectos negativos que puede traer el no brindar una buena comunicación y atención a la población. Tenemos que orientar nuestros esfuerzos a lograr solo los efectos positivos y de esa manera contribuir a la sociedad.

Bibliografía

● De Dios Lorente, J. A., & Jiménez Arias, M. E. (2009). La comunicación en salud desde las perspectivas ética, asistencial, docente y gerencial. MEDISAN, 13(1), 0-0.

● Horton, R. (2019). Offline: Touch-The first language. 394, 1310.

● León Rubio, J. M., Medina Anzano, S., Cantero Sánchez, F. J., & Gil Rodríguez, F. (s. f.). Entrenamiento en Habilidades Sociales para los profesionales de la Salud. (pp. 89-133). https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/72176/Entrenamiento%20en%20habilidades .pdf?sequence=1

● Tena Tamayo, C. (2002). La demanda como efecto de la mala comunicación médico-paciente. Memoria del VII Simposio Internacional Conamed, 7(3), 15-18.

Autor

Rosicella Prudencio Quintana

Lima-Perú

rosicella.prudencio@unmsm.edu.pe

"La mala comunicación no desconecta almas. Son las almas desconectadas las que se comunican mal."

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