
¿EL CONTACTO TEMPRANO CON LA REALIDAD SANITARIA DEL PAÍS FORMA MEJORES PROFESIONALES?

Desde que somos pequeños nos han dicho que para aprender algo nuevo, además de la información sobre el cómo, es mucho más esencial practicarlo hasta que podamos hacerlo bien; es a través de la práctica cuando se aprende realmente y en su totalidad. El sistema educativo tradicional peruano muchas veces prioriza la adquisición de teoría antes de la práctica; desde hace muchos años atrás las carreras universitarias se estructuran en torno a una gran cantidad de cursos teóricos mientras que la práctica queda rezagada a los últimos semestres o en pequeños espacios dentro de cursos donde la teoría sigue siendo lo primordial. Hoy en día se sabe que este tipo de formación traería consecuencias negativas en los egresados, quienes al no haber tenido suficiente práctica y experiencia se topan con una realidad muy distinta a la descrita en los libros, el proceso de adaptación a esta situación les puede tomar mucho tiempo e incluso ser difícil de superar si no se tiene las habilidades requeridas, esto lo convierte en un profesional deficiente y no apto para competir en este mundo cada vez más acelerado y exigente.
Ante esta situación, cada vez es más fuerte la idea de que los estudiantes universitarios experimenten esa práctica y contacto con la realidad desde los primeros años de carrera. Esto traería múltiples beneficios a los estudiantes, quienes podrían desde ya empezar a familiarizarse con lo que, en un futuro, será su área de trabajo y la realidad sobre la que lo ejercerán. Se hace necesario y aún más importante en estudiantes de ciencias de la salud, quienes durante toda su vida estarán en contacto con la población, se enfrentarán a casos únicos para los cuales muchas veces, solo la experiencia te prepara.
Estamos a favor de que se implementen este tipo de cursos o actividades desde los primeros años en las carreras de salud, y no solo durante los primeros semestres, podría ser igual de beneficioso si este tipo de cursos se mantienen año tras año en la etapa universitaria. La importancia de ello reside en los múltiples beneficios que ofrece; recientemente numerosos estudios sobre este tema se han venido dando tanto en Perú como en el extranjero, en donde se exponen resultados preliminares así como también la experiencia de algunos años de la aplicación de estos cursos en las facultades de medicina u otras ciencias de la salud. De forma reciente se ha venido implementado estos a través de prácticas en centros médicos y/o a través de intervenciones comunitarias de aprendizaje-servicio (ApS) tanto para estudiantes de primer año, como para los años siguientes; todos coinciden en que los beneficios son muchos, tales como la empatía y sensibilización hacia el paciente, el conocimiento sobre el sistema sanitario, el desarrollo de habilidades en comunicación y pensamiento crítico sobre la realidad, refuerzo de su vocación y compromiso, adquiere responsabilidades y experiencia de trabajo en equipo multidisciplinario y con la comunidad, mayor confianza y seguridad, entre otros (Baños et al., 2011; Bermúdez-García & Mory-Arciniega, 2011; Champin & Risco de Domínguez, 2013; Palomer et al., 2013; Miralles et al., 2015).
Si deseamos reforzar esta idea, podemos agregar nuestra propia experiencia vivida a través del curso de Estrategias de Aprendizaje en Educación Superior Universitaria brindado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos a los alumnos recién ingresantes de la facultad de Medicina. Al servirse del Aprendizaje-Servicio como base, los estudiantes aprenden observando las necesidades de su realidad y realizando intervenciones educativas UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS FACULTAD DE MEDICINA "SAN FERNANDO" comunitarias para mejorarlas. Los beneficios obtenidos son similares a los ya expuestos, los alumnos nos sentimos con mayor confianza y seguridad al interactuar con la población, hemos desarrollado habilidades de comunicación, trabajo en equipo multidisciplinario además del de una adaptación rápida ante situaciones no planeadas, nos hemos sentido útiles aplicando el conocimiento obtenido en clases, además de capaces de poder seguir realizando este tipo de actividades que producen un cambio saludable en la sociedad.
A pesar de lo beneficioso que es, esta propuesta recibe críticas y/o posee limitaciones que hay que tener en cuenta, Baños et al. (2011) menciona que entre las principales cuestiones y el motivo frecuente del por qué algunos docentes con experiencia no están de acuerdo con ello, es el nivel de aprovechamiento del tiempo que el estudiante puede tener al realizar esta práctica sin todavía estar preparado teóricamente, ya que habrían temas o actividades que el estudiante no podría comprender; el autor menciona que esto está básicamente motivado por una confusión en el verdadero objetivo de la práctica, que es que los estudiantes se familiaricen con el ambiente y funcionamiento del sistema sanitario de su país, además de conocer las labores de los profesionales en salud, mas no realizar ya el manejo clínico del paciente.
Finalmente, existen tanto beneficios como limitaciones en la aplicación de estos cursos o
programas que permiten el contacto temprano de los estudiantes con la población, se tendría
que esperar por los resultados de los programas que aún están en prueba o quienes lo tienen
ya implementado pero debido a su reciente aplicación, aún no hay egresados bajo este plan de
estudios en sus universidades. A pesar de ello, se hace evidente la gran cantidad de beneficios
que este ofrece, y que sería importante aplicar en la formación de los estudiantes de ciencias
de la salud. El mundo y la sociedad avanzan a paso acelerado, no se tiene ya tiempo para
esperar a estar terminando una carrera universitaria para recién poder practicarla, el contacto
temprano de los estudiantes con la realidad sanitaria de nuestro país ayudaría a formar
mejores profesionales, con mayor empatía hacia la población, permitiéndoles entender que
los pacientes no son solo enfermedades sino que detrás de ellos hay todo un contexto que
también es necesario conocer; poco a poco se podría ir dejando atrás lo que en los últimos
años se viene pensando del personal de salud, como personas frías motivadas muchas veces
solo por los beneficios económicos de la profesión, el objetivo de la práctica médica siempre
debe ser centrada en la persona y el cómo enseñar eso a los estudiantes desde el inicio de sus
carreras es vital.
Bibliografía
Baños, J. E., Sentí, M., & Miralles, R. (2011). Contacto precoz con la realidad asistencial: Una experiencia piloto en medicina. Educación Médica, 14(1), 39-47.
Bermúdez-García, A., & Mory-Arciniega, C. (2011). Contacto temprano del alumno de medicina con su realidad de salud: Experiencia peruana. Educación Médica, 14(3), 161-161.
Champin, D., & Risco de Domínguez, G. (2013). Formación del estudiante de medicina en salud pública y atención primaria de la salud, una experiencia en el Perú. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Publica, 30(2), 347-349.
Miralles, R., Sentí, M., García, L., Escribano, J., Orfila, N., & Baños, J. E. (2015). Análisis del contacto precoz de los estudiantes de medicina con el sistema sanitario. FEM: Revista de la Fundación Educación Médica, 18(3), 179-188. https://doi.org/10.4321/S2014-98322015000400006
Palomer, L., Humeres, P., Sánchez, A., González, S., & Contreras, A. (2013). Una experiencia de «aprendizaje-servicio»: Fomentando el desarrollo de valores en estudiantes de odontología chilenos. FEM: Revista de la Fundación Educación Médica, 16(2), 91-96. https://doi.org/10.4321/S2014-98322013000200007
Autor
Rosicella Prudencio Quintana
Lima-Perú
rosicella.prudencio@unmsm.edu.pe
