¿Es la retroalimentación un debate unidireccional?
Elvis Anthony, Rosas Reyes
Nuestro concepto de educación cambia con el tiempo, cada día se apuesta menos por la educación pasiva tradicional y vemos un futuro prometedor en aprendizajes cada vez más dinámicos, precisos y complementarios; aprendizajes que ''saltan al cuello'' de la falencia del alumno, no en el sentido de la agresividad, sino de la determinación y precisión. Ahora se nos presenta un planteamiento muy interesante: la retroalimentación. Pensemos en la dialéctica Socrática, aquella técnica de alumbramiento del conocimiento mediante el contraste de ideas, técnica que considero similar a la retroalimentación ¿Será este un escalón más en la evolución pedagógica?
Si se pregunta cómo aprende uno, muchas personas pueden tener una respuesta; sin embargo, en la realidad, no todos corresponden sus hábitos de estudio con su respuesta antes mencionada. Y es que la educación regular no nos enseña una manera heterogénea de aprendizaje, nos encierra en lo que consideran que es la manera adecuada de aprender (Drucker, 2001) y se saltan actividades pedagógicas trascendentales como, por ejemplo, la retroalimentación.
Como estudiantes estamos pendientes de una retribución por nuestro esfuerzo, este ya sea mediante una nota (calificaciones), palabras, etc. Es natural desear esto y motiva al estudiante a permanecer más activo en los trabajos desempeñados: La forma en que se evalúa determina la forma y empeño con el que se estudia (Canal Andrés Morán Tello, 2020).
Una vez abordados aquellos conceptos en los dos últimos párrafos, pasemos a definir a la retroalimentación. Valdivia (2014) considera a la retroalimentación como aquella información dada por el docente que denota el "porcentaje", coloquialmente hablando, de triunfo que alcanzó un estudiante al realizar una tarea en específico, también se debe mencionar aquellos puntos débiles en los que el alumno debe trabajar.
En mi opinión, la retroalimentación es aquel conjunto de apreciaciones y críticas constructivas dirigidas al trabajo de un alumno con el fin de condicionar y así buscar que un buen desempeño prevalezca; a la vez, busca proveer al alumno de aquellas herramientas o pautas que pueden haber sido desconocidas por el mismo hasta ese entonces. ¿Esto con qué fin? Aprovechar el error como una oportunidad para mejorar (Canal Andrés Morán Tello, 2020).
Siempre sentí en mis clases que al momento de debatir mis compañeros y yo nos nutrimos intelectualmente de sobremanera, porque no basta solo con leer un texto si esto no se complementa con un contraste de ideas. Esta es una analogía que propongo con la retroalimentación, el cual también es un contraste de información, pero, en su mayoría, de manera unidireccional. ¿Qué pasaría si esto fuese bidireccional?
Dudar de lo que se nos dice es la mejor manera de sacar provecho a los conocimientos que nos dan los profesores, no digo que desconfiemos de su persona, pero contrastar aquello que recibimos como un dogma siempre ha provisto de progreso intelectual a la humanidad. Por lo que un punto positivo sería el dialogar, siempre de manera respetuosa, con el docente sobre la retroalimentación, convertir ese debate unidireccional en uno bidireccional que puede beneficiar, incluso, al docente.
Asimismo, para recibir la retroalimentación es necesario reconocer la contribución de las perspectivas de los demás al aprendizaje y al crecimiento personal, darse cuenta de que no somos seres terminados y que día a día tenemos posibilidades de ser mejores, si reconocemos nuestras fortalezas individuales, así como los aspectos en los cuales debemos enfocar nuestro esfuerzo para el desarrollo.
Entonces, para poder lograr la eficacia del reconocimiento y sacar un mejor provecho a la retroalimentación se hace necesario prestar atención a diferentes características que lo rodean y que nos ayudarán a abarcar todo el proceso de manera correcta y amena.
Considero personalmente que existen tres características primordiales al momento de existir una retroalimentación, una de ellas es el aspecto "Descriptivo", que además de hacer referencia a aquello que se debe de reconocer o retroalimentar, hace alusión a evitar generar juicios, interpretaciones u opiniones que no vienen al caso.
Las características faltantes se pueden consolidar en uno solo, ya que se trabajan o se consideran como un consolidado que atribuye en mayor peso a la transferencia bidireccional que se plantea. Es entonces, la característica específica y directa, la específica que se centra en el proceso, abarcando las situaciones particulares; es decir, tiempo y lugar que van de la mano con la característica directa, impulsando las expectativas que se tienen que mejorar o se tiene que mantener.
Finalmente, el entrenamiento convencional nos ha dejado como criaturas pasivas medidas solo por un número, generalmente un número que mide la memoria, no la lógica. En la universidad pude aprender a evaluar la retroalimentación, un concepto amplio y efectivo. La retroalimentación es el mejor elemento que impulsa los esfuerzos de mejora, así como la validación del trabajo ya realizado. Todo parece y parte con la similitud a un debate, de una discusión de ideas, pero si sucede en ambos sentidos, puede acercarnos al aprendizaje profundo a largo plazo.
Referencias:
Canal Andrés Morán Tello. (10 de julio de 2020). La retroalimentación para el aprendizaje. [Archivo de Vídeo]. YouTube.
https://www.youtube.com/watch?v=CQC7guVL96E
Drucker, P. F. (2001). Gestionarse a sí mismo. Harvard Business Review - América Latina, 6.
Valdivia, S. (2014). Retroalimentación Efectiva en la Enseñanza Universitaria. Revista sobre docencia universitaria, 20