¿La retroalimentación puede contribuir a cambiar comportamientos de salud?
Yamunaque Quevedo Vianka Belen
Steven Levitt (2015) hace mención que "La clave para aprender es la retroalimentación. Es casi imposible aprender algo sin ella". La retroalimentación tiene elementos establecidos para impedir devolver una parte de la salida a la entrada, un término muy manejado en las comunicaciones ya que es el emisor y el receptor de un mensaje de proceso. Esto simboliza un método de control del sistema por el cual los efectos de las actividades son reintroducidos en el sistema para mantener el control y la optimización de su comportamiento. Por lo tanto, la retroalimentación se puede emplear casi en cualquier tipo de proceso que tenga un mecanismo regulador y algún tipo de autorregulación sistémica, puesto que este proceso nutre los aprendizajes y proyectos de enseñanza, impacta de manera positiva en los aprendizajes y conduce a la reflexión sobre el proceso de evaluación. Pero ¿qué factores influyen para que no exista una buena retroalimentación o en su totalidad esta sea un fracaso? ¿Cómo la retroalimentación puede ayudar a cambiar los comportamientos en prácticas claves saludables?, bien sabemos que la retroalimentación conduce a la reflexión y contribuye a la toma de decisiones pues muestra oportunidades de mejora.
Según el Ministerio de Educación, la retroalimentación expresa opiniones, reflexiones sobre el proceso de aprendizaje, los éxitos y fracasos, fortalezas y debilidades de los estudiantes. En nuestra día a día nosotros tenemos diferentes actividades que nos permiten desenvolver nuestras habilidades, explorar y obtener conocimiento, formándonos así más competentes para poder enfrentar las diferentes situaciones de la vida, de una manera correcta. En este proceso, uno de los elementos más afectados es la evaluación puesto que esta responde a la necesidad de entender cómo nos desenvolvemos
y cuánto aprendemos al utilizar diferentes técnicas. Si no establecemos metas y expectativas o no realizamos periódicamente la retroalimentación y planteamos la duda que identifica una debilidad, el proceso de retroalimentación se verá afectado puesto que retroalimentar no es brindar la solución al problema sino problematizar a las personas para incentivar su reflexión puesto que esto se convertirá en algo valioso para ayudar a fortalecer el aprendizaje. De esta forma, la retroalimentación es una herramienta fundamental para desarrollar la motivación extrínseca que brinda la organización, elevando así el nivel de desempeño de todas las personas. Así mismo, mejorará los ámbitos que nosotros deseemos cambiar y si una práctica clave queremos crear este será el mejor método para poder lograrlo.
Finalmente, como dicen algunos autores, retroalimentar es acortar las distancias entre la situación actual en la que se encuentra el estudiante y la situación ideal a la que debe llegar. De esta manera, la retroalimentación es información que permite al estudiante cerrar la brecha entre el desempeño actual y el deseado (Ramaprasad, 1983 citado en Roos, 2004).