¿LAS EMOCIONES PUEDEN AFECTAR EL APRENDIZAJE UNIVERSITARIO?
Autora.
GIANELLA MARÍA ASCA OSCCO
Emociones como alegría, tristeza, remordimiento y superación, que puede sentir un estudiante universitario son relevantes en el aprendizaje de la educación superior universitaria, es así como estas condiciones internas y otras externas afectan su proceso y determinan las distintas elecciones que tomaran los estudiantes, por ejemplo, de cuanto esfuerzo y tiempo dispondrán frente a dificultades que se puedan presentar para realizar actividades de aprendizaje. Cuando los estudiantes experimentan emociones positivas estos favorecen y crean un nexo relevante provechoso hacia un aprendizaje académico eficaz. Estas emociones positivas y la motivación que genera en el estudiante son aspectos claves para el aprendizaje autorregulado, donde estas creencias motivacionales influyen en la participación de las actividades de aprendizaje.
Los diferentes relatos de aprendizaje que experimenta el estudiante universitario, han brindado una silueta de cómo las emociones tienen relevancia en el trabajo académico. Las experiencias emocionales tienen funciones importantes, pueden emitir señales que corten actividades que se están realizando y nos den un panorama de esta actividad y también prepararnos para reaccionar y actuar rápidamente en estas situaciones; estas emociones tienen importancia además porque son consideradas valiosas para el docente, ya que cumplen con un valor de diagnostico para ellos y los ayuda a estructurar su modelo en el proceso de enseñanza, es así que sus propios comportamientos y prácticas desencadenan en los estudiantes creencias motivacionales que a un plazo consiguiente afectan su proceso medio y final en su aprendizaje, por ello, "es un hecho que la motivación influye en el aprendizaje, hasta el punto de llegar a ser uno de los principales objetivos de los profesores: motivar a sus estudiantes" (Polanco, 2005, p. 2)
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Ningún aprendizaje será eficaz si no lleva consigo una motivación detrás y por consiguiente emociones que surgen e influyan en su aprendizaje, por lo tanto, pueden surgir en el estudiante emociones positivas y negativas en el proceso; las emociones negativas como el aburrimiento, decepción y desesperación en una asignatura, por ejemplo, pueden inhibir en su desempeño afectando su autoestima, su percepción de competencia, autonomía y su reacción ante el fracaso, creando creencias motivacionales desfavorables que generaran una ansiedad en el desempeño, sin embargo, son las emociones positivas si cumplen un rol significativo y favorable en el proceso de aprendizaje.
Estas emociones positivas en el estudiante generan energía y dirigen su enfoque a las actividades, creando un medio propicio para lograr el aprendizaje en conjunto con logros personales. Diversos estudios realizados "consolidan la necesidad del estudio de la emocionalidad positiva (engagement) como herramienta de aprendizaje imprescindible que interactúa con los procesos motivacionales y cognitivos del aprendizaje universitario" (Fuente et al., 2014, p. 5). Al realizar actividades académicas y las sensaciones de orgullo que surgen de un logro alcanzado con un esfuerzo de por medio, representa una motivación intrínseca, donde estas cobran relevancia cuando se le atribuye el éxito a causas como la capacidad de uno mismo, el esfuerzo y persistencia que se tuvo y atribuirle el fracaso a causas externas que no son directamente relacionadas con uno mismo sino, por ejemplo, a una mala suerte o no contar con medios externos como ayuda o tiempo suficiente para realizar alguna actividad. Todo esto influye positivamente ya que se está atribuyendo una concepción positiva de uno mismo favorable para próximas actividades de aprendizaje.
Tras diversos análisis del desempeño de los estudiantes universitarios, se evidencia que la motivación y las emociones positivas que surgen, afectan favorablemente el proceso de aprendizaje. Los estudiantes fortalecen sus relaciones sociales, de competencia y autonomía, que los impulsa a desarrollar con un mayor estado de ánimo y tener un mayor interés en las actividades académicas, en conjunto con una plana docente que muestre interés en el modelo de enseñanza y forme un rol guía con el estudiante y así el desempeño siga siendo óptimo en busca de un aprendizaje favorable.
Bibliografía
- Polanco, A. (2005). La motivación en los estudiantes universitarios. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/447/44750219.pdf
- Fuente, J., Martínez-Vicente, P., Sander, P. y Cardelle-Ellawar M. (2014). Las emociones positivas vs negativas, como objeto de estudio, en los procesos de enseñanza-aprendizaje universitarios, basado en los modelos 3p y dipepro. Recuperado de: https://www.redalyc.org/pdf/3498/349851787059.pdf
- UNICEF, UNESCO Y OCED. (2016). La naturaleza del aprendizaje: Usando la investigación para inspirar la práctica. Recuperado de: https://panorama.oei.org.ar/_dev/wp-content/uploads/2017/09/UNICEF_UNESCO_OECD_Naturaleza_Aprendizaje_.pdf