¿Qué problemas acarrea tener un mal trato y comunicación entre médico y paciente?
Autor.
GARCÍA LOYOLA
MARÍA DEL PILAR
Al tratar el tema de calidad de servicios de salud, mucho se enfatizan los puntos de infraestructura, equipos tecnológicos, biomédicos, etc. Indiscutiblemente son referencias válidas para medir la calidad; sin embargo, ello también involucra a otros matices que están relacionados al carácter humano del servicio
No es una rareza mencionar que nuestro país cuenta con un servicio de salud deplorable; por un lado, no existe cobertura aceptable de personal de salud ni de implementos necesarios para cada sector del país, tampoco se cuenta con una buena infraestructura, pues según el MINSA, en el 2021, el 97.57% de hospitales de todos los departamento presentan una "capacidad instalada inadecuada" ,es decir, que son hospitales que no han recibido alguna intervención integral con infraestructura y equipamiento en los últimos 5 años. (1)
Por otro lado, en cuanto al trato que recibe el paciente o persona usuaria del servicio de salud tampoco es aceptable. Un sinfín de malas experiencias tanto propias como de terceros que se pueden enumerar, y es que muchos profesionales dejan de lado la parte humana de sus carreras. Demuestran poca empatía hacia el paciente; ven en él una enfermedad o un simple "cliente" en lugar de una persona.
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El video mostrado, es uno de los tantos ejemplos del mal trato o mala comunicación que tiene el personal de salud hacia los usuarios. Este tipo de relación distante, comunicación poco clara en la que no resuelve las dudas que tiene el paciente y entre otros aspectos, hacen que se adquiera una percepción errada de lo que significa ser un usuario del servicio de salud, pues más que servicio se trata de un derecho, en el que dar información para emplearlo en la toma de decisiones relacionados a la salud, no es meramente un acto excepcional o voluntario, sino una obligación profesional. Y para ello el personal debe de estar dispuesto y tener las capacidades o herramientas necesarias para desarrollar una relación médico - paciente pertinente, pues de lo contrario se estaría provocando el total descontento y desconfianza en los centros de salud y en los profesionales.
El insuficiente desarrollo de relaciones empáticas, el incumplimiento de una comunicación afectiva o el deplorable desarrollo de las habilidades de escucha activa que tiene el personal hacen de la relación que se tienen entre los pacientes repercuta sin duda en su salud. Un profesional de este rubro no puede centrarse únicamente en un aspecto biológico de forma superficial (que se dan en muchas ocasiones) sino que son muy importantes otras dimensiones como la social y psicológica. Y para poder abarcar las tres dimensiones se requiere de una buena comunicación, el cual puede favorecer a tener en cuenta en gran medida las necesidades del paciente, a actuar de manera más humanística, Y es que la comunicación es el arte de permite conocer mejor al paciente como a su afección y ello le permitirá aumentar la participación y satisfacción, así como la adherencia y efectividad de un tratamiento, incluso se puede considerar como un efecto terapéutico.
Comunicarse interrumpidamente en la consulta médica, responder de forma apresurada, poco clara, ser poco afectivos, no brindar la suficiente confianza ni seguridad en el trato, usar tecnicismos innecesarios, no escuchar o no mostrar señales que ayuden a disminuir la tensión o niveles de ansiedad de los pacientes; hacen que la relación entre ellos y el personal de salud sea sumamente débil y por tanto no se pueden lograr cambio o mejoras para la salud.
Entre las causas de esta problemática se puede enunciar la demanda de servicios de salud. Esta demanda demasiada alta (en espacial para el sector público) puede hacer que los profesionales opten por una comunicación apresurada, sin considerar ni escuchar lo que tiene que decir el paciente. Esta misma causa acompañada con la sobrecarga laboral y mal manejo del estrés también son posibles causantes de la poca predisposición de desarrollar una adecuada relación médico - paciente. Puede influir también las pocas habilidades comunicativas del propio profesional, pues tampoco hay mucha incidencia en la formación académica para cubrir este aspecto; sin embargo, esto no es motivo de exoneración para no tener una buena comunicación para con los usuarios, pues como toda habilidad, esta puede ser desarrollada y es importantes tenerla en presente si se requiere de un cambio en nuestro sistema de salud que como profesional de salud de igual forma debería ser una misión propia y no una obligación o un aspecto sin importancia.
BIBLIOGRAFÍA.
1. Ministerio de Salud. DIAGNÓSTICO DE BRECHAS DE INFRAESTRUCTURA Y EQUIPAMIENTO DEL SECTOR SALUD. [citado el 21 de octubre de 2022]. Disponible en: https://www.minsa.gob.pe/Recursos/OTRANS/08Proyectos/2022/diagnostico-brechas-infraestrucctura-sector-salud-2022.pdf