UNA METODOLOGÍA QUE PROPICIA EL VALOR DE SERVIR

06.12.2022

Autor.

GARCÍA LOYOLA MARÍA DEL PILAR 

¿Qué característica es fundamental en un profesional de la salud? Si bien a esta pregunta muchos podrán responder que lo fundamental es tener un vasto conocimiento para su buen desempeño laboral o tener suficiente experiencia profesional. Hay algo que es mucho más relevante y distintivo en este ámbito profesional; incluso quienes lo poseen pueden marcar la diferencia entre un profesional y otro: esto es el valor de servir.

Se dice que las personas que deciden formarse en una especialidad de ciencias de la salud lo hacen porque les gusta las ciencias y tienen esa vocación de servir a los demás. Lo cierto es que en nuestra realidad a la persona con bata blanca no se le vincula con aspectos positivos necesariamente; por lo contrario, se tiende a tener una perspectiva de frialdad o incluso apatía en estos profesionales. Entonces ¿qué está faltando en su formación? los egresados pueden tener un amplio intelecto y tener las aptitudes competentes para poder ejercer su carrera; sin embargo, no es suficiente. En estas profesiones es fundamental el valor humanitario, el valor de servir.

Para poder lograr que esta característica se muestre en los egresados es necesario que desde sus primeros años se les enseñe de una forma en el cual puedan poner en práctica dicho valor, internalizarlo y perfeccionarlo. Una vía para llegar a tales objetivos es a través del Aprendizaje- servicio(ApS) que puede definirse de modo simplificado como un aprendizaje por medio de actividades o acción solidaria en concordancia con las necesidades de una población. Se potencializan los conocimientos adquiridos, las aptitudes y - lo más importante - el valor del compromiso social; lo que supone además de ello, es que esta metodología no solo significa el beneficio de cada profesional en formación; sino que también compromete al mejoramiento y transformación de la sociedad. Entonces, de manera sintética, el ApS consiste en dos esferas: una que permite desarrollar en los estudiantes diversos aspectos académicos y competencias necesarias; la otra trata sobre realizar un bien común (Páez y Puig, 2013).

En la formación universitaria es importante inculcar o propiciar el desarrollo de ciertos valores, pese a que se puede pensar que los ingresantes ya deberían de llegar con los valores y capacidades necesarias, pero en muchos casos no sucede ello; además, en la universidad no debería de estar exento de ser un espacio para aprender o adquirirlos. No todas las metodologías de enseñanza o pedagogías tienen como objetivo inculcar valores como tal, incluso algunas propuestas para el aprendizaje-servicio no necesariamente tienen ese fin(Martínez, 2008); pero sí hace que el estudiante universitario adquiera una mayor conciencia de su entorno y de su realidad social, lo lleva a la reflexión en cuanto a las necesidades de la sociedad. Partiendo de ello también podrá sentirse útil y capaz para poder cambiar esa realidad a la par de ir afianzando sus conocimientos y desarrollando los ámbitos ya mencionados.

Una buena educación para las ciencias de la salud debe hacer incidencia en la responsabilidad social, en conductas y valores que favorezcan la calidad de vida y la salud. En ese sentido, esta metodología es apropiada para ello. Las intervenciones educativas en salud que se pueden llevar a cabo facilitan la adquisición del compromiso, responsabilidad, reflexión del entorno. Además de un sentido participativo o colaborativo en los estudiantes en el cual podrán mejorar a la vez el trabajo en equipo. Este último significa un aspecto esencial para que las prestaciones de servicios de salud que ejecuten al momento de desempeñar su profesión sean seguros y eficaces (Morín y colaboradores, 2016).

En la Universidad Autónoma de Madrid, realizaron un estudio cuyo objetivo era averiguar si el Aprendizaje-Servicio universitario (ApsU) tenía incidencia en el compromiso social del alumnado de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Además de indagar en qué medida podría esta metodología contribuir en la formación de ciudadanos responsables en cuanto a los desafíos o problemas de la sociedad. Los resultados mostraron que los universitarios podían reconocer y valorar positivamente la autonomía y responsabilidad lo fue favorable para el sentido de compromiso con el proyecto de ApSU y con el grupo social trabajado. Se menciona que estos aspectos de compromiso y responsabilidad se reflejaron en la dedicación del trabajo para ofrecer un servicio de calidad y en el esfuerzo para superar algunas limitaciones que se tuvo por falta de experiencia a nivel pedagógico. Esta experiencia, señalan, permitió conocer la realidad del sector social en el que trabajaron y a partir de ello llevó al alumnado hacia la reflexión y análisis crítico para poder tomar decisiones responsables para superar las limitaciones presentes en el contexto de trabajo.

Otro punto a señalar de esta investigación es que la intensidad de la experiencia que vivió el alumnado generó un sentimiento de satisfacción principalmente por poder ayudar a mejorar la realidad de algunos grupos o sectores sociales vulnerados lo que podría impulsar a participar en nuevos proyectos solidarios. En ese sentido, se pudo concluir que el ApS pudo incidir de manera positiva en cuanto a la formación de ciudadanos comprometidos y capaces de producir cambios sociales (García y colaboradores, 2021).

Si bien este estudio, estuvo diseñado para otro sector profesional, nos muestra que el ApS es idóneo para inculcar el valor de servir o compromiso social. Aspecto que es primordial en la educación de los profesionales de ciencias de la salud.

Para finalizar, es necesario remarcar que en la formación universitaria es importante propiciar valores que competen al compromiso social, al servicio de la sociedad, responsabilidad; además de otras competencias necesaria para el profesional de la salud. Para tal cometido la aplicación del Aprendizaje-Servicio es apropiado ya que presenta dos dimensiones: una en la que refiere a la fijación de conocimiento, desarrollo de capacidades y aptitudes; la otra referente a las actividades para el bien común lo que va a favorecer en la creación o potencialización del sentido de compromiso social - valor de servir- en los estudiantes.

BIBLIOGRAFÍA.

  • García-Rico, L., Martínez Muñoz, L. F., & Santos-Pastor, M. (2021). El Aprendizaje- Servicio Universitario como promotor del compromiso social en el alumnado de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Estudios pedagógicos (Valdivia) 
  • Páez Sánchez, M., & Puig Rovira, J. M. (2013). La reflexión en el aprendizaje- servicio. Revista internacional de educación para la justicia social.
  • Martínez Martín, M. (2008). Aprendizaje servicio y responsabilidad social de las universidades. Octaedro-Universitat de Barcelona. Institut de Ciències de l'Educació.
  • Morín Fraile, V., Sancho, R., Vázquez Archilla, M., Sarria Guerrero, J. A., Estrada Masllorens, J. M., Galimany Masclans, J. & Maestre, E. (2016). Aprendiendo a educar para la salud a través del aprendizaje servicio. Compartir ideas, la universidad va al instituto.
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